WELCOME TO MY NIGHTMARE

Me esmero en construir relatos de terror en escenarios propios de la biogeografía colombiana, como lo son el eje cafetero, el litoral chocoano, los Llanos Orientales y ciudades como Bogotá, Cali y Boyacá.

En estos escenarios, mis monstruos, brujas, demonios, muertos vivientes y fantasmas se reinventan en Colombia, se embeben de sus raíces históricas y allí finalmente encuentran su auténtico hogar, en los barrios antiguos, en las sombrías montañas, en los ríos perdidos y en las casas marginales.

Mi propuesta narrativa se aleja del gore para buscar su propio territorio en la melancolía de la cotidianidad, en un balance justo entre el terror físico y la inhumana belleza de la naturaleza.

Las influencias inmediatas de mi trabajo artístico son clásicos. Lovecraft, Poe, RR Martin, King, Hawthorne, Bierce, Gaiman, Quiroga, Del Toro, Borges y Machen.

3 novelas, 40 cuentos y 50 micro cuentos desarrollados constituyen mi cuerpo de trabajo narrativo actual. Tengo maquetas para duplicar ese mismo número entre el 2019 y el 2021.

EL HORLA

Cuando llegué a la frontera hacia el Brasil, los tukanos me hablaron con mucha seriedad que los rondaban demonios engendrados por Los De Afuera y durante el día eran casi invisibles, que apenas los delataban los gritos de los loros y las guacamayas.

Algunos pescadores habían visto el contorno de su feroz anatomía cuando caía la lluvia tropical o se levantaba una ventisca de arena de río, porque aquella especie acechaba las orillas del río Vaupés.

Todos concordaban que esos engendros eran como enormes tiburones de cuatro patas con garras de reptil y caminan de forma simiesca oliendo la sangre, mientras agitaban una pequeña cola de cocodrilo.

Nunca creí en esa leyenda local, hasta que una tarde vimos a un niño correr despavorido de la selva hacia el pueblo y luego casi encima suyo ahogando sus gritos vino una explosión de sonido como de cientos de colmillos chocando entre sí.

El torso sangriento y sus piernas alcanzaron a correr un par de metros más, como si fuera una gallina recién decapitada.

 

De la serie de relatos «Las 50 monedas del Barquero»

Seguir leyendo
error: El contenido está protegido.