LAS 50 MONEDAS DEL BARQUERO

EL DEMONIO EN EL ESPEJO

En ese espejo habita algo malvado y tan antiguo que no es humano.

Cada mañana se despierta para deformar la cara de la adolescente que detiene la mirada en su cristal, como masacrando la greda entre sus dedos.

Desde el espejo le susurra palabras obscenas y amargas, compara su carne con la de sus amigas y reduce sus amaneceres a ceniza.

Cuando al fin, la niña llora toda su miseria contra el espejo, ese viejo demonio bebe sediento sus lágrimas calientes, como un corrompido buey abrevando en el fangal.

 

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