LAS 50 MONEDAS DEL BARQUERO

EL OTRO AMANECER

Cuando al fin descienda la noche sobre los hombres, ascenderán los muertos sobre las aguas, en los bosques, en las tierras, en los fangales, en los campos y en las ciudades.

Caminarán tambaleante algunos, otros arrastrándose y algunos esperando insidiosos en la oscuridad.

Todos olfateando la dulce sangre de su constelación familiar, para regresar a sus hogares rompiendo las puertas que una vez abrieron, callando a mordiscos a quienes hablaron sus palabras y abriendo en canal a quienes heredaron sus ropas, como enloquecidos sabuesos incapaces de olvidar su propio olor.

Como si el hambre fuera el equivalente del amor en los muertos.

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